SANTA FE.- Un niño de 7 años, resultó herido de un balazo en el cuello. Su propio hermano, de 13 años, fue quien hizo el disparo de manera accidental, cuando manipulaba un arma reglamentaria que pertenece a su padrastro, que es policía. El episodio ocurrió el martes a la noche en una finca de calle Saavedra al 6.100, del barrio María Selva, en el norte de la capital santafesina. Por un descuido del padrastro, el chico de 13 años manipulaba un revólver y en un momento se le escapó un tiro. El proyectil hirió en el cuello a su hermano menor, quien fue trasladado de inmediato al Hospital de Niños Orlando Alassia.

Fue un accidente con suerte, porque los médicos confirmaron que no corre peligro la vida del chico que fue herido. Sin embargo, los profesionales de la salud anunciaron que quedará internado en observación. María Olivera, comisaria a cargo de la investigación del caso, dijo que la bala entró por el lateral izquierdo con orificio de salida. "Fue un accidente casero. El padre dejó el arma arriba del ropero y salió de la casa por media hora. Al volver se encontró con esa situación", detalló. (Télam)